Suscripción institucional·Documento·2024·Inglés

Even the Women Are Leaving: Migrants Making Mexican America, 1890–1965

Pablo Yankelevich

Openalex

Resumen

La historia de la migración mexicana a Estados Unidos se remonta a mediados del siglo xix, cuando se fijó una frontera de más de 3000 kilómetros de longitud. Esa frontera divide dos realidades muy contrastantes y la migración que la atraviesa tiene un patrón de circularidad que la distingue de manera peculiar. Las altas tasas de retorno, producto de un empleo temporal en determinados sectores de la economía estadounidense, imprimieron un fuerte sesgo de género a esa migración. En su mayoría, fueron hombres jóvenes, de origen rural y solteros. Este perfil, vuelto arquetipo del tradicional migrante mexicano, ha sido desestabilizado por Larisa L. Veloz, quien demuestra una robusta presencia de mujeres y familias en las corrientes migratorias mexicanas. Even the Women Are Leaving rescata historias que se hallan en los márgenes de la historiografía para colocarlas en el centro de su estudio: mujeres e hijos que, junto a los hombres, abandonaron México para luego regresar, y también familias que se establecieron en Estados Unidos, crecieron en integrantes y fueron deportadas en los momentos de crisis de la economía estadounidense. Las mujeres e hijos que trabajaron junto a esposos y padres, y las mujeres en el desempeño de trabajos de cuidado, tan poco atendidas en la historia de esta migración, son también parte integral de este volumen.En este libro se advierte el impacto que, en el campo de los estudios históricos, han tenido las aportaciones sobre los fenómenos migratorios más recientes. Jorge Durand, Douglas Massey y Rafael Alarcón, entre otros especialistas, han subrayado la necesidad de estudiar las redes binacionales entre individuos, comunidades y organizaciones para explicar las estrategias que sostienen y facilitan la desbordada movilidad humana en la frontera norte de México. Veloz atiende este señalamiento y lo pone a prueba en un ejercicio de visibilización de las mujeres. Para ello, reconstruye lazos familiares que muestran el componente femenino desde las primeras corrientes de migrantes, así como las estrategias para desafiar políticas migratorias que apuntaban y favorecían una movilidad masculina.Pensar la migración desde las familias condujo a una investigación centrada en los vínculos sociales, las necesidades cotidianas, las relaciones afectivas y los pactos parentales y patriarcales que terminaron por construir comunidades binacionales que entrecruzan la historia de México y Estados Unidos. Los hallazgos que exhibe esta obra abonan tanto a la historia de las mujeres como a la de los hombres, ya que revelan las motivaciones de inmigrantes interesados en acercar a sus familias a los nuevos lugares de residencia, sin importar tal acercamiento dependiera de trabajos temporales.A lo largo de seis capítulos, la investigación se apega a una canónica cronología cuyo punto de partida está situado a finales del siglo xix, cuando la conexión de las vías férreas entre ambas naciones, y las prohibiciones estadounidenses al ingreso de trabajadores asiáticos, facilitaron el traslado de mexicanos contratados por los empresarios de una expansiva economía estadounidense. Los dos primeros capítulos (1890-1929) exploran la historia de las familias pioneras, destacando las estrategias que permitieron una migración familiar, primero, en medio de las duras condiciones sociales que impuso el Porfiriato en el medio rural y, después, cuando la Revolución de 1910 obligó a millares de mexicanos que huían de la inseguridad y el desempleo a refugiarse en Estados Unidos. En esta etapa, Veloz ubica la constitución de las primeras familias binacionales. Los siguientes dos capítulos (1929-40) están dedicados a estudiar los fenómenos de desarraigo y de separación familiar a consecuencia de las políticas de retorno voluntario y de deportación compulsiva de migrantes por la crisis económica que recorre buena parte de aquella década. Los dos últimos capítulos (1940-65) muestran el impacto del Plan Bracero que, al favorecer la contratación de hombres, alteró profundamente el patrón de género de la migración. Mirar la historia desde esta perspectiva permite explicar el reforzamiento de conductas patriarcales en la vida social de las comunidades mexicanas, exhibiendo además la manera en que se condenó a las mujeres a la irregularidad migratoria.La autora revisa fondos documentales tradicionales, sobre todo los producidos por los servicios migratorios. Además –y aquí radica la mayor originalidad de este estudio– se sumerge en una abundante colección de cartas que mujeres migrantes dirigieron a diferentes autoridades, desde cónsules y agentes migratorios hasta los presidentes Lázaro Cárdenas y Franklin Delano Roosevelt. Estas cartas iluminan historias ocultas. Contienen relatos de mujeres deportadas que reclaman por sus maridos, o que piden autorización para reingresar a Estados Unidos en compañía de sus hijos, muchos de ellos nacidos en aquel país. También hay historias de familias escindidas, fracturadas por políticas migratorias que no reparaban en la condición binacional de muchos de sus integrantes. El trabajo de reconstrucción histórica a partir de estos testimonios permite escuchar voces silenciadas o ignoradas. En suma, se trata de un esfuerzo magnífico por reinstalar a las mujeres en la historia de la migración mexicana a Estados Unidos.

Cómo citar

Pablo Yankelevich (2024). Even the Women Are Leaving: Migrants Making Mexican America, 1890–1965. https://doi.org/10.1215/00182168-11385002