Carta de Ecuador: la nueva migración
Openalex
Resumen
Uno de los personajes clave de nuestros tiempos es el emigrante: ese hombre o mujer que un buen dia junta sus aperos y se sube a una balsa, a un barco o a un avion a la espera de despertarse en una tierra distante o del otro lado de una frontera para construir una nueva vida, para escapar de la persecucion politica o simplemente para cambiar de escenarios. En las decadas de 1950 y 1960, mientras que en otros paises crecia el numero emigrante, pocos ecuatorianos migraban a tierras lejanas, y de los que se iban pocos regresaban –mi propio padre fue una excepcion–. Mi infancia fue un ir y venir: recuerdo como pasaba sin problemas por la fila de migracion estadounidense, en tanto la mayoria de mis compatriotas esperaban con sus enormes bolsos en una larga e interminable fila, la de foreigners, la que se alargaba por los aeropuertos. Lo recuerdo ahora porque hoy, cuando paso por esas barreras, aunque todavia no cargo el enorme bolso, el pasaporte estadounidense me manda a las filas mas largas, a las de los ecuatorianos citizens que regresan a Nueva York. En efecto, lo que ha pasado es que el Ecuador no es ya la tierra bucolica del campesino andino, sino que se ha transformado en una nacion de emigrantes con una de las tazas de emigracion mas altas de Latinoamerica. A lo largo de casi todo el siglo XX, la emigracion ecuatoriana fue una de las mas bajas de la region. Ecuador seguia siendo “el claustro de los Andes”, separado de los grandes polos de atraccion –Nueva York, Los Angeles, Londres, Paris– por algo mas que la simple distancia. Pero muchas cosas pasaron en la decada de 1990, desde altas tazas de inflacion hasta la apertura del mercado nacional llevada Carta de Ecuador: la nueva migracion
Cómo citar
Ernesto Capello, & Mauricio Tenorio Trillo (2004). Carta de Ecuador: la nueva migración.